domingo, 10 de julio de 2016

Oro en 6 meses lisos

El Balón de Oro es, realmente, otro factor que ensalza las individualidades en un deporte tan colectivo (si es eso un adjetivo) como el fútbol. Es más, se trata del galardón de la singularidad por excelencia, si hablamos de influencia sobre el sesgo mediático. A pesar de ser un habitual arremetedor del premio, el debate que se genera entorno al mismo me incapacita de no dar mi opinión. Aún así, con el Balón de Oro englobando el año natural, me voy a ceñir a los que, bajo mi punto de vista, han sido los mejores jugadores de la temporada 2015-2016. Entre los candidatos más serios al 'Top 3' incluyo a: Neymar, Bale, Griezmann, Suárez, Modric, Ronaldo y Messi.

Neymar: A muchos se les ha olvidado la primera vuelta del brasileño. Con Messi lesionado, se le cedía el protagonismo y se le reclamaba ser la solución que era Leo. La respuesta de Ney fue bárbara, haciendo valer su experiencia como indiscutible líder de Santos en su pasado 'peixe'. Hasta ese momento, estaba siendo el jugador de la temporada con, además, grandes cifras goleadoras. Sin embargo, su segunda mitad de competición ha sido decepcionante. Impreciso en el pase, en las decisiones e incluso en el regate, Neymar ha sido un factor importante a la hora de analizar el bajón en la segunda vuelta de los azulgranas. Premiando la regularidad y la constancia, no puedo incluír al paulista entre mis tres jugadores de la temporada.

Bale: Las dos primeras temporadas de Bale en Madrid habían sido muy discretas, a pesar de aparecer en algún que otro momento decisivo. Esta tercera, sin embargo, ha sido de todo menos discreta. Ha conseguido implantar su personalidad en la influencia del juego madridista y ha prosperado notablemente en el juego asociativo, dejando de banda ese jugador que solo se sentía cómodo con espacios, aunque, evidentemente, siga siendo dónde más dañino resulta ser el galés. Además, su Eurocopa ha sido un escándalo, acaparando todo el protagonismo ofensivo (e incluso creativo, junto con Allen y Ramsey) de una Gales semifinalista, que se dice pronto. Si bien, lo que no ha podido dejar de banda ha sido su tendencia a caer lesionado de manera reiterada. Pero que ese haya sido su mayor hándicap durante toda la temporada, habla muy bien de la campaña de Gareth que, por lo demostrado en el verde, merece un puesto entre los tres mejores futbolistas del curso.

Griezmann: Puede parecer sensacionalista hablar del de Mâcon como uno de los jugadores de la temporada después de la gran Eurocopa que está realizando, por encima de jugadores que no han estado tan brillantes durante el torneo como Lewandowski o Ibrahimovic pero que, sin embargo, han hecho grandes méritos en su club, al nivel de los del francés. Pero la realidad es que Griezmann ha tenido que ser un futbolista mucho más auto-suficiente y un constante líder ofensivo, ya que Bayern y PSG son conjuntos mucho más creativos y que tienen más variantes protagonistas que el Atleti, en cuanto al juego de ataque se refiere. Un total de 32 goles en, insisto, un equipo tan poco goleador exaltan la campaña del galo. No obstante, su inconveniente es mucho más elemental. Creo que Griezmann tiene que asentarse como estrella mundial y, desde luego, que va camino de hacerlo. Pero, hoy en día, hablar de la mejor temporada de Griezmann, creo que sigue sin ser suficiente como para insertarlo entre los tres dominantes del deporte durante esta campaña.

Suárez: Por las mismas razones de carácter efectista por las que Bale y Griezmann se han visto afectados positivamente, se ha subestimado la temporada de Luis Suárez, debido a la lesión que le ha impedido jugar con su selección en la Copa América Centenario. Máximo goleador en Europa, el uruguayo ha estado en, prácticamente, todos los momentos clave de la campaña barcelonista. Ha sido la temporada de la confirmación de que Luis ha reciclado ese driblador con buenos números goleadores para convertirse en el mejor nueve goleador del planeta. También, su constante movilidad, repleta de actividades inteligentes, ha resultado tremendamente fructífera para el entendimiento asociativo del juego ofensivo. Realmente, se le pueden poner escasas pegas a su temporada, ya que ha sido constantemente determinante. Creo que hay motivos de sobra para pensar que el charrúa tendría que estar entre los mejores, si no el mejor, jugadores de la temporada por unanimidad.

Modric: Tenía que colarse. Por influencia en sus equipos, recuerda, cada año más, a Xavi. De hecho, me atrevería a catalogar la temporada de Modric como la mejor de su carrera, que es poca broma. Fundamental la introducción de Casemiro en el pivote, quién le ha liberado en gran parte de un excesivo desgaste defensivo. Madura su toma de decisiones a medida que va acomodándose a esa figura que acompasa el juego. Si su llegada de segunda línea, algo que puede complementar perfectamente con su función organizativa (y más con Kroos como otro interior), fuera más determinante sería algo más que el mejor mediocentro del mundo. Por ahora, le calificaría así.

Cristiano Ronaldo: Indiscutible el portugués en este tipo de índices individuales. Sus números son, como siempre, descomunales. También reciclado como el goleador más completo que existe, Cristiano las ha enchufado de todas las maneras. Por arriba, con la diestra, con la zurda, desde lejos, desde cerca, al desmarque, con buenos movimientos en estático,...Los números son su mayor baza, y ese es el problema. Demasiadas pérdidas de balón y cada vez menos predominante en el juego de su equipo. Además, se le acusa de no ser el jugador que se espera de él en las citas capitales, dónde, en Champions, no ha conseguido marcar, más allá de su exhibición ante el Wolfsburgo. Lo que es un hecho es que el luso no ha sido determinante en los partidos más laboriosos y, por eso y por el poco peso que ha tenido en el juego del Madrid y de la selección portuguesa, le dejo fuera de mis tres jugadores de esta 2015-2016.

Messi: Queda una vacante, queda Messi. Acostumbrados a ver a Leo como el jugador que decide todos los partidos del Barça, su temporada ha recibido alguna que otra crítica. Injustificada cada una de ellas, por cierto. Con lo resolutorio que ha resultado ser Suárez, Messi ha compaginado actuaciones decisivas en el marcador con actividad asociativa y circulativa. Solo él ha podido cubrir la ausencia de Xavi en este equipo, mediante un notable desarrollo de lectura del juego y organizando, en muchas ocasiones, al equipo desde el mediocampo. Ante grandes equipos, algunos nos quisieron hacer ver que si jugaba a primer toque era porque le quemaba el balón o que si intercambiaba posiciones en el campo era porque, en ocasiones, se encontraba perdido, olvidando, o queriendo olvidar, que el primer toque y la movilidad son uno de los factores asociativos más complejos de afrontar para una defensa. La temporada de Messi es buena y, si la temporada de Messi es buena, sin querer desvalorizar méritos ajenos, siempre va a estar entre esos tres primeros.



Por: Lluís Fullana (@lluisfullana)