jueves, 30 de junio de 2016

Leo sin abrir los ojos

Recuerdo cuando, en plena edad del pavo, tenía problemas con mi madre. Ella, preocupándose por mí como por nadie, me llevaba a todos lados, me preparaba la comida, me arreglaba el cuarto y, en general, me lo daba todo. Sin embargo, yo me olvidaba de ello cuando no me dejaba ir a casa de un amigo. Ese tipo de actitud infantil es la adoptada por parte del colectivo argentino con Messi. Sí, con Messi. Parece mentira que Leo tenga que demostrar algo a estas alturas, como si los argentinos vivieran en un mundo paralelo al del rosarino que, más allá del charco, ha liderado a un equipo para la historia y se ha consagrado como el jugador que domina el fútbol.

Su reto, en este caso, era la Copa América Centenario y, sobre todo, convencer a su afición de que era capaz de conseguir su coincidente admiración. Llegaba tocado, con las típicas molestias que le obligan a dominar el partido de una manera bastante insultante: caminando. En su primer partido (el segundo del equipo) salió en el 61' y se dedicó a pasárselo bien. Hat­-trick en 20 minutos y a otra cosa. El segundo fue más discretito. Aún así, la poca resistencia que opuso la selección boliviana, podía hacer prescindir de una gran actuación individual de 'la pulga'. Cuartos. El rival era una Venezuela que había dejado fuera a Uruguay y que llegaba con mucha confianza e ilusión, la necesaria para plantar cara a la que parecía la indiscutible campeona en potencia. Pero Messi no entiende de juegos emotivos. Ni diez minutos y ya le había dibujado el pase del torneo a un Higuaín que lo aprovechó, y de qué manera. En definitiva, sin dejarse la vida, el chiquitín volvía a ser decisivo y se metía en semifinales, dónde esperaba Estados Unidos. Pero, una vez más, iba a acabar prontito con las esperanzas de, en esta ocasión, la anfitriona. Asistencia monumental a Lavezzi a los tres minutos de partido y golazo de falta a la media hora. El 'Pipa' adornaría el marcador y sentenciaría el pase a la final.

La final merece otro párrafo. Tercera final de Messi con la selección argentina en los tres últimos veranos. Las dos anteriores se habían perdido trágicamente, factor demasiado presente en la tensa mente de Leo. Si además de tal presión, Higuaín te erra ocasiones claras para encarrilar el título, pues ya te empieza a sonar un poco la historia. La cuestión es que Messi no estuvo a su nivel y falló el primer penalti albiceleste de la tanda que exigía el 0-­0. Argentina iba a perder su tercera final consecutiva en torneos de selecciones y las críticas, una vez más, iban dirigidas a 'la pulga'.

Iban dirigidas al jugador que se había puesto el equipo a la espalda, teniéndola resentida. Al mejor futbolista del torneo. Al jugador que, hoy en día, siendo el mejor del planeta, prefiere contar con el unánime apoyo de su país antes que conseguir cualquier otro logro. Pero no lo ha conseguido y, después del partido, consideraba que no lo iba a conseguir jamás. El jugador de la época tiene que retirarse de su selección a los 29 años. Suena escalofriante.

Dentro de dos años, el país entero se estará arrastrando para que Leo haga la vista gorda con todo el desagradecimiento recibido. Igual será demasiado tarde, pues a Leo se le quiere mucho en Barcelona, gane o pierda, marque o falle.

Por: Lluís Fullana (@lluisfullana)

martes, 28 de junio de 2016

La Voz de la Conciencia (I): Fairytale

Moscú, 16 de mayo de 2009. El noruego Alexander Rybak gana el Festival de Eurovisión con su canción "Fairytale". Y lo hace con una diferencia abismal sobre el segundo clasificado, que no es otro que Islandia. A nadie le sorprende que los nórdicos ganen Eurovisión. De hecho, Suecia ha ganado dos de las últimas cinco ediciones y suma un total de seis triunfos; mientras que Noruega y Dinamarca tienen tres. Y suelen quedar por delante de Inglaterra -Reindo Unido para ser más exactos-. No sería para llevarnos las manos a la cabeza que los islandeses fueran capaces de superar a los británicos en Eurovisión.

Niza, 27 de junio de 2016. La selección inglesa cae por 1-2 en los octavos de final de la Eurocopa ante Islandia. No es Eurovisión. Lo más parecido a cantar es lo que hace Joe Hart en el segundo gol de los nórdicos. Los islandeses desplazados hasta Francia no cantan. Gritan. Gritan como vikingos. Gritan con fuerza. Hacen historia junto a sus jugadores. Roy Hogdson se lleva las manos a la cabeza. Dimite. Islandia pasa a cuartos.

El cuento de hadas de los de Hallgrimsson y Lagerback aspira incluso a eclipsar al del Leicester City de Ranieri y al de la Grecia de Rehhagel. Un cuento cuyo final aún está por escribir. De momento, han vencido a Holanda por partida doble -en Reykjavik y en Ámsterdam- en la fase de clasificación, dejándoles fuera de la Euro; han empatado con Portugal y Hungría, han ganado a Austria; y se han deshecho de una de las grandes, de Inglaterra, en octavos de final.

Podría parecer lógico que cayeran eliminados en cuartos ante la anfitriona Francia, de hecho, lo sería; pero habiendo desafiado a la lógica tantas veces, es una osadía atreverse a pronosticarlo. El Leicester también iba a perder.

Su juego es básico. Saques de banda largos de Gunnarsson, faltas, córners y balones a los puntas buscando aprovechar las segundas jugadas. Y defender. Defender unidos, más o menos ordenados. Resistir. Y dominar el juego aéreo. Y correr. Parecen previsibles, y lo son; pero nadie ha sido capaz de ganarles. Absolutamente nadie.

Tienen un once definido, las ideas -sencillas- muy claras, y el apoyo de todo un país, eso sí, pequeñito. Su población es similar a la de Alicante o Córdoba. Imaginad a la selección de La Rioja eliminando a la Inglaterra por un momento. Pues eso. Los islandeses recogen ahora los frutos de un trabajo que vienen realizando desde hace tiempo con el objetivo de ser competitivos. Un proyecto bien cimentado desde la base, pero que está alcanzando cotas insospechadas.

En el año de los cuentos de hadas, Islandia tiene el suyo, aún inconcluso, pero repleto ya de una dosis de épica que les va a colocar, por primera vez, en las estanterías principales de la gran librería que es la historia del fútbol.


Por: Jon Fernández Mur (@Mur_98)

miércoles, 15 de junio de 2016

Comunismo y fútbol

Comunismo y fútbol. Qué disparidad de conceptos. Casi imposible de asociarse, ¿o no? Según la RAE, el comunismo es una "doctrina que establece una organización social en que los bienes son propiedad colectiva". Nadie con más que nadie; igualdad. Y el fútbol, ¿qué tiene que ver el fútbol con todo este rollo?

"El fútbol son 11 contra 11 y siempre ganan los alemanes". Qué tópico. Qué frase. "Siempre ganan los mismos", "el fútbol es siempre lo mismo" y tantas otras frases embocadas por expertos, jugadores y aficionados durante tantos años. Pero, ¿y si algo estuviera cambiando?, ¿y si algo no estuviera saliendo según lo previsto?, ¿y si la igualdad que defendía algo tan grande e histórico como el comunismo se estuviera plasmando de alguna manera en el fútbol?

El mes de junio y el principio de julio de 2016. Aquí estamos. En plena época de campeonatos continentales entre selecciones. Defender a tu país. Escuchar tu himno. Defender tu escudo. Qué estímulo. Qué ganas de darlo todo. Qué ilusión por quedar en los escritos de la historia de tu nación.

Como en todo, en el fútbol, a no ser que pase algo muy extraño e inusual, si eres un pececito y te enfrentas a un tiburón, vas a perder. Pero, ¡qué larga se les está haciendo aplicar la teoría a la práctica a los tiburones del gran océano!

Eurocopa y Copa América. Copa América y Eurocopa. En América y en Europa. En Europa y en América. Algo está pasando. Con la fase de grupos finalizada en el cuarto país más grande del globo terráqueo y con la primera jornada de 'liguilla' en el viejo continente recién acabada, podemos sacar una conclusión: los gatos están sudando para cazar al ratón y a veces incluso, son cazados.

Dos de los tres últimos campeones de la Copa América están fuera. La Uruguay de Tabárez, campeona en 2011 con un tal Diego Forlán, cayó en la trampa de Venezuela en el segundo partido, y tras encadenar dos derrotas consecutivas, los celestes se fueron a casa. Lo mismo le paso a Brasil. A la 'canarinha' de Dunga no le sirvieron de nada los 4 puntos cosechados en su grupo, ya que Ecuador (5) y Perú (7) superaron la puntuación de los brasileños. Unos cuartos con Argentina, Chile, México, Venezuela, Ecuador, Estados Unidos, Perú y Colombia no eran los esperados, pero he ahí lo bonito de todo esto.

¿Y en el viejo continente? Entre una avalancha de 'hooligans' y policías se esta intentando disputar con normalidad una Eurocopa en Francia y tras la primera jornada nos ha mostrado lo poco que dan su brazo a torcer los equipos 'pequeños' y lo que sudan los grandes para 'arrancarle' los puntos a estos 'pececitos' en esta fase de grupos. Rumanía plantando cara a Francia, Albania a Suiza, Rusia a Inglaterra, Hungría a Austria, Ucrania a Alemania o Islandia a Portugal, y muchas de ellas haciendo historia o debutando, qué bonito. Qué espectáculo. Como se nota que representar a un país te enorgullece y te hace dar tu máximo nivel. Qué igualdad. Qué bien todo.

Ojalá todo esto, tras un año en las ligas en Europa donde puedes encontrar historias de superación y esfuerzo como la del Leicester City, sea el paso definitivo para llegar a ese 'comunismo futbolístico' de una vez por todas y que dejen de mandar y ganar los de siempre, por muchos millones que atesoren.

Por: Jan Ibáñez (@jotaibnz)

domingo, 12 de junio de 2016

Diamantes en Francia (II)

Arranca la Eurocopa de Francia. 552 jugadores, de 24 países, divididos en 6 grupos de fase de clasificación, pero ¿quiénes son las jóvenes promesas de este campeonato europeo de naciones? A continuación repasamos 10 talentos a los que hay que echar el ojo: (Grupos D, E y F)

1. Oguzhan Özyakup (Turquía, 1992): Puede jugar en el doble pivote, como interior o en la mediapunta. Sus habilidades técnicas son de jugador de primera línea, además de ser ambidiestro. Le gusta llegar y asociarse con la mediapunta mediante un desplazamiento muy depurado y preciso. Jugador clave en el doble pivote del campeón turco (Besiktas), dónde ha conseguido ver puerta en 9 ocasiones y asistir en 2. Se presenta como titular en los onces de Fatih Terim.

2. João Mário (Portugal, 1993): Suele jugar en banda derecha, pero naturalmente es mediocentro. De los mejores jugadores esta temporada en Portugal. Gran pasador, inteligente y con mucho recorrido. 12 asistencias en campeonato doméstico avalan su gran temporada en el Sporting, dónde ya se ha convertido en jugador capital, si otros clubes interesados en él como el Manchester United no lo impiden. Puede ser sorpresa en alguna que otra alineación lusa.

3.Rafa Silva (Portugal, 1993): Ocupa la banda izquierda, a pie cambiado. Destaca por su velocidad e increíble agilidad en el dribbling. Auténticas exhibiciones del portugués en Europa League en el
Sporting de Braga que han despertado el interés de grandes clubes europeos. Puede ofrecer mucho desborde a la selección en momentos de atasco en el juego, una figura necesaria en este tipo de convocatorias.

4. Michy Batshuayi (Bélgica, 1993): Delantero centro, inamovible de su posición. Potente, gran finalizador al que no le quema el balón. Maneja bien la pelota con ambas piernas, recurso que abre muchas posibilidades a un finalizador como el belga. Junto con Lass, Nkoudou y Mandanda, lo único salvable de la temporada del Marsella. 23 goles en 48 partidos avalan una buena temporada para el delantero, que ha tenido que contar con las pobres actuaciones de su equipo y, en muchas ocasiones, ha tenido que tirar del carro. Si Wilmots prefiere a Origi en banda, Batshuayi será el primer suplente de Lukaku.

5. Yannick Ferreira Carrasco (Bélgica, 1993): Extremo puro. Puede jugar en las dos bandas, pero frecuenta la izquierda. Capaz de ejecutar barbaridades con el balón. Por ser el jugador que encara siempre sin temor al lateral, recuerda a Ribéry, además de su capacidad técnica para realizar filigranas varias. Ha dejado muy buenas sensaciones en el Atlético, pero si Simeone sigue en el cargo, parece que va a seguir siendo suplente de Koke. Habrá que ver si Wilmot confía en él o, si por el contrario, prefiere alinear a Mertens o a Origi en esa banda derecha, que parece la única posición ofensiva que es una incógnita a la hora de pronosticar un once titular belga.

6. Alessandro Schöpf (Austria, 1994): Mediapunta tirado a banda derecha en el Schalke, como habitual suplente de Leroy Sané. Gran control de balón y muy llegador cuando juega en el enganche. Grandes momentos de forma en el Nürnberg, veremos lo que puede dar de sí en un club más grande como el Schalke en los próximos años. Militó en las categorías inferiores del Bayern. En principio, parte como suplente, pero puede ser un válido revulsivo para la mediapunta austriaca.

7. Federico Bernardeschi (Italia, 1994): Suele jugar pegado a la banda derecha, a pierna cambiada.
Muchísima clase y gran habilidad para el dribbling. También trabaja en defensa, lo que puede
hacerle un hueco para los próximos años en el carrilero que suele presentar la selección italiana.
Con 22 años, ha sido titular indiscutible en toda una Fiorentina, que se dice pronto. Debería de
quedarse en Serie A, a pesar de las ofertas que ya, hoy en día, dispone.

8. Emre Mor (Turquía, 1997): Parte como delantero o como extremo. Zurdito. Técnicamente exquisito y tremendamente ágil en el dribbling, lo que nos invita a presagiar que va a acabar siendo jugador de tres cuartos. Ha aportado unos discretos 2 goles y 2 asistencias en 18 partidos con el Nordsjaelland danés, pero sus actuaciones en su club y sus primeros pasos en la selección con apenas 18 años le han valido el fichaje al Borussia Dortmund, dónde seguro que va a madurar y crecer como futbolista. Su convocatoria puede ir ligada a experimentar una primera toma de contacto con la élite, aunque su desborde puede ser muy efectivo para un partido atascado.

9. Ante Coric (Croacia, 1997): Interior o mediapunta. Otro talento surgido en Zagreb, de las mismas características del último (Alen Halilovic). Tiene un enorme potencial. Sus gestos técnicos y su tremenda facilidad para superar rivales recuerdan a Iniesta. Con apenas 19 años, lo ha jugado todo en el Dinamo de Zagreb, anotando 5 goles y repartiendo unas respetables 11 asistencias. El interés mostrado por equipos punteros de la Premier como Liverpool y Tottenham hablan por sí solos. Su inclusión en la convocatoria parece un caso similar al de Mor, y más con la categoría del mediocampo croata.

10. Renato Sanches (Portugal, 1997): Puede jugar en todas las posiciones del mediocampo, excepto enbandas. Tremenda explosión esta temporada en el Benfica, dónde se ha destapado como un jugador muy completo. Físico imponente, le gusta llegar de segunda línea y trabajar en grandes recorridos. Técnicamente notable. Su fichaje por el Bayern ha generado muchas expectativas, algo que puede perjudicar su crecimiento. El potencial lo tiene. Moutinho y André Gomes parecen estar algo por encima suya para los interiores del 4­3­3 que van a presentar.

Por: Lluís Fullana (@lluisfullana)

sábado, 11 de junio de 2016

Todos los equipos llevan a Xhaka

Segundo partido de la Eurocopa, el segundo del Grupo A. Un partido histórico el que se ha disputado en el estadio Bollaert Delelis. Partido que ha enfrentado a las selecciones de Suiza y de Albania. ¿Y un Suiza-Albania es histórico? Pues sí, en una fase final, sí. Albania ha disputado un partido en una Eurocopa por primera vez, he ahí la historia.

Y ahora, hablemos ya de fútbol. El primer once de Albania en una fase final de la historia ha sido el formado por: Berisha; Agolli, Mavraj, Cana, Hysaj; Taulant Xhaka, Kukeli, Abrashi; Lengani, Roshi y Sadiku. Este ha sido el 4-3-3 elegido por Giovanni De Biasi.

El partido que ha empezado a las 15:00h (hora española), ha tenido un protagonista claro: Granit Xhaka se ha enfrentado hoy a su hermano Taulant, ha llevado el partido donde ha querido, iniciando y distribuyendo el juego. Una Albania que mereció más y una Suiza decepcionante.

Las cosas se han puesto muy mal para Albania, que ya de por sí es inferior a la selección suiza, cuando en el minuto 7, un saque de esquina botado por Shaqiri y rematado por Fabian Schär, acompañado por una pésima salida de Berisha, supuso el 1-0 para la selección de Vladimir Petkovic. Además, en el minuto 38, el capitán Lorik Cana veía la segunda amarilla y dejaba a su equipo con 10. El central del Nantes tocó el balón con la mano desde el suelo para evitar que Seferovic se plantara delante del portero, Velasco Carballo lo apreció y expulsó al jugador albanés. Antes de esta acción, Albania tuvo 10-15 minutos de buen juego combinativo y dispuso de una ocasión clara de gol, que erró el delantero Sadiku, al que Yann Sommer ganó el 'duelo'.

Las esperanzas de Albania seguían intactas en la segunda parte, es lo que pasa al no tener nada que perder. Los primeros 10 minutos del segundo acto fueron un intercambio de golpes constantes, Sadiku volvió a encontrar la espalda de Johan Djourou para volver a errar ante el portero del Gladbach. Haris Seferovic también se encontró, esta vez sí, con un Berisha enorme que rechazó su disparo en una clara ocasión de gol en el minuto 52. La segunda parte nos sirvió para darnos cuenta de que si Seferovic tuviera más gol, sería un gran delantero, pues ha demostrado siempre grandes movimientos y grandes desmarques, a la par que una cierta precariedad para definir. También en la segunda parte apareció la figura de Breel Embolo, que saltó al campo en el minuto 62 sustituyendo a Mehmedi, que no jugó un gran partido.

Carrusel de cambios, carrusel de ocasiones; partido roto. Podríamos titular la segunda parte como: "La maldición de Sadiku y Seferovic", qué manera de moverse, qué manera de desmarcarse, pero... qué manera de fallar. Ambos arietes tuvieron 3 o 4 claras para cada uno y ninguno de sus disparos encontró el interior de las mayas de las porterías de Sommer y Berisha respectivamente.

Al final, pese al partido roto y las ocasiones para las dos naciones, el resultado no se movió más y finalmente fue el cabezazo de Schär el que 'marcó la diferencia'. 1-0, sin sorpresas, con Suiza superior, pero con una Albania valiente y sin miedo escénico que no se rindió y siguió luchando pese a las adversidades, y que tendrá que mejorar algunas 'novatadas' que cometió por falta de experiencia en las grandes citas continentales.

(Taulant y Granit Xhaka, uno con Albania y otro con Suiza)
Por: Jan Ibáñez (@jotaibnz)


viernes, 10 de junio de 2016

Diamantes en Francia (I)

Arranca la Eurocopa de Francia. 552 jugadores, de 24 países, divididos en 6 grupos de fase de clasificación, pero ¿quiénes son las jóvenes promesas de este campeonato europeo de naciones? A continuación repasamos 10 talentos a los que hay que echar el ojo: (Grupos A, B y C)

1. Arkadiuzs Milik (Polonia, 1994): Delantero centro del Ajax de Ámsterdam. 24 goles repartidos entre Eredivise y competición europea, dicen mucho de este jugador. Físicamente es un delantero alto, corpulento y que puede parecer algo tosco. Sin embargo, todo ello desaparece dentro del área, donde destaca por su remate de cabeza, chut con ambas piernas y el don de la oportunidad. También suele caer a banda para ayudar en el juego ofensivo. Seguramente formará de titular acompañando a Robert Lewandowski en la delantera de la selección de Adam Nawalka.

2. Julian Weigl (Alemania, 1995): Mediocentro del Borussia Dortmund, se ha hecho un fijo en los esquemas de Thomas Tuchel. Similar a Sergio Busquets, quizás con más tendencia a la conducción y verticalidad. Sobrado de técnica y de colocación táctica. Seguramente no será titular en el once de Löw, pero depende de cómo trascurran los encuentros podrá contar con minutos.

3. Joshua Kimmich (Alemania, 1995): La navaja multiusos  del Bayern de Munich perfeccionada por Pep Guardiola. Pivote o defensa central, ha evolucionado como futbolista en el Bayern, debido a las bajas, ha jugado de central casi en todas sus apariciones. Jugador tremendamente versátil, que. al igual que Weigl, quizás no sea de la partida, pero pueda contar con minutos.

4. Nico Elvedi (Suiza, 1996): Defensa central o lateral derecho del Borussia Mönchengladbach. Ha sido la gran sorpresa en la lista de 23 que dió Vladimir Petkovic. Defensa férreo, con gran salida de juego, con un gran regate (para ser defensor) y un pase, sobretodo en corto, excelente. Ha jugado de central, de lateral y de medio. 23 partidos y 11 goles, divididos en liga y competición europea.

5. Kingsley Coman (Francia, 1996): La bala francesa del Bayern de Munich. A sus 19 años, ha ganado ya una Ligue 1, una Serie A y una Bundesliga, pero sin duda esta ha sido la mejor temporada para el jugador parisino en el club bávaro, con 6 goles en el curso 2015-2016. Destaca por su velocidad endiablada, por su regate, y por la facilidad de dejar atrás a los rivales. No será titular, pero es prácticamente el jugador número 12 o 13 para Deschamps y podremos gozar de su fútbol en muchas segundas partes.

6. Dele Alli (Inglaterra, 1996): Mediocentro del Tottenham. De la nada a ser uno de los mejores jugadores de esta temporada en la Premier League con los Spurs de Pochettino. Subcampeón de liga, Alli ha sido una pieza clave en su equipo, y desde haces unos meses, en la selección dirigida por Roy Hodgson. 10 goles en la Premier, jugador llegador, con talento y con visión de juego, entre la multitud de atributos que atesora el nacido en Milton Keynes. Será titular, si no ocurre nada raro, con Inglaterra, en el Grupo B.

7. Leroy Sané (Alemania, 1996): Extremo izquierdo del Schalke 04. Uno de los jugadores con más proyección del mundo del fútbol. 9 goles este año del zurdito germano-senegalés. Es un extremo moderno, de los que no solo corren y centran, sino que burla, dispara de cerca y de lejos, y sabe dar pases precisos. Tendrá minutos en partidos atascados, pero salvo sorpresas, no será de la partida titular bávara.

8. Aleksandr Golovin (Rusia, 1996): Pivote o extremo en ambas bandas en el CSKA de Moscú. Nacido en Kaltán, Tras haber marcado dos goles en tres partidos como internacional,  es considerado uno de los talentos más grandes de Rusia. Su técnica, su habilidad en el pase y en el entendimiento del juego es lo que hacen del jugador sub-21, un jugador diferente y especial. Dependiendo del planteamiento puede ser titular o no, aunque presumiblemente lo sea si se cae Dzagoev.

9. Breel Embolo (Suiza, 1997): Delantero centro del Basilea. Nacido en Camerún, pero criado en Suiza, Embolo es de los jugadores con más futuro en el mundo según cientos de expertos en fútbol internacional. Su fuerza, su velocidad, su 1 contra 1, su capacidad goleadora y su pase, hacen de él un delantero sensacional, que ha conseguido 24 goles este curso con apenas 19 años

10. Marcus Rashord (Inglaterra, 1997): Delantero centro del Manchester United. Una de las revelaciones del año en el fútbol mundial, hace menos de medio año jugaba en el juvenil de los 'reds' y ahora está a punto de debutar en una Eurocopa. Doblete en su debut en Europa League, doblete en su debut en la Premier y gol en su debut con Inglaterra. Y a la Eurocopa. Tiene mucha competencia arriba (Vardy, Kane, Sturridge) pero seguro que podremos verle en tramos de algún que otro partido.


Por: Jan Ibáñez (@jotaibnz)



miércoles, 8 de junio de 2016

La noche de los goles

Por fin llegó la noche que el seguidor de la Copa América estaba esperando. Tras unos primeros días viendo por la tele como muchos de los equipos llegaban al torneo con la pólvora mojada y se quedaban a cero en el luminoso, llegó la madrugada en la que vivimos una jornada con dos partidos realmente destacables, con muchos goles y con algo más de espectáculo.

El primer partido lo jugaron las selecciones de Estados Unidos (anfitriona) y Costa Rica. Los estadunidenses venían de una primera jornada dando una pobrísima imagen mientras que los 'ticos' venían de cosechar un punto en el partido que les enfrentó a Paraguay. Fue un partido raro. Tras unos 8 minutos de dominio costarricense, EEUU se encontró con la salvación y el alivio de un penalti a favor cometido sobre Wood. Clint Dempsey hizo el primer gol para el país de los 50 estados. Y a partir de ahí, el partido cambió. Los de casa pasaron por encima de Costa Rica con un contundente marcador de 4-0, pero con más pegada que fútbol, eso sí. Jones y Wood con dos golazos, y Zusi aprovechando un error de la zaga de los rojos pusieron los goles a este encuentro. Estados Unidos sale muy reforzada de este encuentro mientras que Costa Rica tiene la última bala en el último partido contra una Colombia hambrienta e invicta. Veremos.

El segundo partido una historia bastante diferente, una historia para recordar, pero diferente, en muchos aspectos. El Estadio Rose Bowl de Pasadena, en California, acogía un partido con dos selecciones con renombre: Colombia y Paraguay. Fue un partido precioso, con ocasiones, buen fútbol y con un nombre por encima de todos: James Rodríguez. Los cafeteros mueven sus caderas al ritmo del mediapunta del Real Madrid, que fue, una vez más, junto a un Edwin Cardona inmenso, el mejor del partido. 10 minutos tardó el de Cúcuta en dar la asistencia para que Carlos Bacca pusiese el 1-0. Y fue él, que tras el empeño y asistencia de Cardona, encañonó su pierna izquierda para batir a Villar y poner el 2-0 en el electrónico. ¿Y entonces? Entonces, los colombianos se relajaron y se vió la mejor cara de Paraguay en el tramo final de la primera parte y en toda la segunda. Los blanquirrojos recortaron distancias con un imparable golazo de Ayala que se coló por toda la escuadra izquierda de la portería de David Ospina. Y por Ospina y por una doble amarilla a Romero en pocos minutos el marcador se quedó así. Colombia clasificada y Paraguay con mucho que luchar todavía.

(James Rodríguez celebrando el 2-0)
Por: Jan Ibáñez (@jotaibnz)

martes, 7 de junio de 2016

La evolución del talento en el fútbol

Nadie que haya visto fútbol de manera frecuente e intensa estos últimos diez años es capaz de
negarme el cambio que se ha experimentado en una gran mayoría de planteamientos. Bajo mi
punto de vista, un cambio nunca va a ser unánimemente positivo o negativo, va a ser un cambio
y punto. El pionero de éste cambio es un tal Diego Pablo, muy a pesar de algún que otro
portugués.

Preocuparse más del rival es el cambio. Anular las virtudes del mismo es el cambio. Como dijo
en su día Puyol, "los cojones pueden aportar más que el talento". Y eso, también es el cambio.
A todo ello, no se une una sola consecuencia. La inteligencia juega un papel mucho más
importante, un fallo de concentración se castiga más gravemente y, sobretodo, los jugadores
talentosos se ven ciertamente perjudicados y, en muchas ocasiones, relevados por jugadores
más trabajadores. Es el caso de Isco y James en el Madrid, Pastore en el PSG o de Mario Götze
en el Bayern. El talento huérfano resulta insuficiente. Es más, muchas veces el talento eclipsa la
inteligencia, algo imprescindible en los jugadores de equipos grandes. Lo que no puede ser, o es
incompatible con la titularidad, es que Isco (siguiendo con los mismos ejemplos) salga para
remontar un partido y necesite cinco o más toques para hacer un pase que, previsiblemente,
podía hacer en uno o dos. O que Pastore salga como refresco para rematar un partido y se
dedique a hacer ruletas o florituras varias que puedan suponer una inminente pérdida de balón.
O, por último, que Götze salte al campo para aportar ofensivamente y deje un destello de lo que
puede hacer una vez cada 10 minutos. Los equipos rivales de equipos grandes como el Real
Madrid, PSG y Bayern están muy preparados (aunque no todos) para plantar cara a todo eso, lo
que forma parte, en gran medida, del cambio.

Por lo tanto, la exigencia en los grandes clubes es mayor a la que se podía encontrar años atrás.
A cada estrella (casos de Cristiano y Messi aparte) se le requiere ser un jugador más completo,
más allá de su principal virtud. Es por eso, además, que frecuentan mucho más los fracasos en
grandes equipos europeos de jugadores llamados a ser 'The next big thing' por el talento que
muestran en ligas menos preparadas o menos influenciadas por esta tendencia.

Es por eso, que, a mi parecer, Simeone no sólo ha sido capaz de formar el mejor bloque atlético
de la historia y de tener la fama, justificada, de ser el equipo más complicado de batir de todo el
mundo. También ha influenciado a gran parte de Europa y le ha dado vida a otro fútbol, criticado
bajo el punto de vista estético. Entrar en temas estéticos, sin embargo, es entrar en un mundo
demasiado relativo y abstracto, así que dejémoslo ya para otro día.




Por: Lluís Fullana (@lluisfullana)

lunes, 6 de junio de 2016

¡Larga vida a Osorio!

Saltaron al césped del Estadio de la Universidad de Phoenix en la madrugada de anoche las selecciones de México y Uruguay para jugar el que iba a ser presumiblemente el primer partido para el recuerdo de esta Copa América. Y venció México, vaya que si venció.

Salió con todo México. Osorio, el gran vencedor táctico de la noche, optó con un sistema con 3 centrales, dándole a Rafa Márquez toda la responsabilidad de salida. Por su parte, Uruguay, salió con el equipo esperado, con Cavani y Lodeiro arriba, intentando no echar de menos a un Luis Suárez que sufría desde el banquillo.

México lo tuvo todo a favor, absolutamente todo; incluso la suerte. Tanto a favor tuvieron los aztecas que sólo hicieron falta 180 segundos del cronómetro para que, sin pizca de fortuna, Álvaro Pereira marcara en su propia portería tras un magistral centro del 'Principito' Guardado. Ya con el marcador a favor, los mexicanos dominaron el cuero con un gran Márquez mientras que los de Tabárez se dedicaron a replegarse y a aguantar las acometidas de los verdes.

 ¿Más mala suerte para Uruguay? Más mala suerte para Uruguay. En el minuto 45 los celestes se quedaban con 10 hombres sobre el verde por la segunda amarilla a Matías Vecino por una dura entrada sobre Javier Aquino. Y si ya era difícil plantarle cara al conjunto de Osorio con 11, pues imagínate con 10. Pero en la segunda parte, en el minuto 74, con más orgullo que fútbol, tras una falta lateral botada por Carlos Sánchez, emergió la figura de Diego Godín para empatar el choque justo después de que Guardado fuera expulsado y los equipos quedaran igualados a 10 hombres.

Partido roto. Dos equipos atacando de manera anárquica. Estaba claro que íbamos a tener un ganador y por lo tanto, también un perdedor. Y los tuvimos. Aparecieron las figuras de Rafael Márquez y de Héctor Herrera para hacer el segundo gol y el tercero respectivamente y poner el 3-1 definitivo en el luminoso. Y así fue, los primeros tres puntos para México y una Uruguay que se queda a 0 y que deberá mostrar una versión superior ante Venezuela y Jamaica si quiere clasificarse sin problema alguno.

(Rafa Márquez celebra el 2-1 de su equipo)
Por: Jan Ibáñez (@jotaibnz)




domingo, 5 de junio de 2016

Con A de América

Llegó el día, tras el final de las grandes ligas mundiales, en el que echó a rodar el balón en la Copa América Centenario que se disputa en Estados Unidos. El primer estadio lleno, las primeras aficiones ilusionadas, los primeros himnos que ponen la "gallina de piel" y otros pequeños detalles presagiaban una tarde-noche de fútbol de las grandes.

Eran las 3:30 de la mañana aquí en España cuando Carlos Bacca y Juan Cuadrado ponían el cuero en juego. La anfitriona contra los cafeteros, ¿qué podía salir mal? Pues bien, no fue el espectáculo que todo el mundo estaba esperando.

La frase con la que se define el partido es la de "Colombia le dejó el balón a EEUU y ellos no supieron crear nada". Pobre, muy pobre, el equipo de Klinsmann, que decepcionó a la mayoría con un fútbol pobre y sin recursos. ¿Y Colombia? Colombia a lo suyo. Un gran Cardona llevó el peso del partido y dio la primera asistencia para que Cristian Zapata pusiera el 0-1 con un soberbio remate después de un saque de esquina. Y para "rematar" la primera parte, Cardona puso un centro que pegó en el brazo de Yedlin y el árbitro pito penalti. James Rodríguez fue el encargado de transformar la pena máxima engañando a Guzan. Una segunda parte discreta de los dos equipos, con la incorporación del joven Pulisic al partido, pero sin hazañas reseñables. 0-2, y los primeros tres puntos para Colombia en el Grupo A.

(James Rodríguez transformando el penalti en el minuto 42 de la primera parte)


El segundo partido del Grupo A entre Paraguay y Costa Rica en el Citrus Bowl fue de esos que no pasarán a la historia del fútbol. Un partido que empezó con ritmo y ocasiones pero que fue muriendo al paso de los minutos. Derlis y Romero tomaron los mandos del choque y ofrecieron una buena versión ofensiva, mientras que el hombre más "activo" de los ticos fue quizás Bryan Ruiz. Un partido descafeinado donde lo más destacable fue una roja para el central Watson de Costa Rica por una dura entrada sobre un jugador paraguayo. Esperemos que las mejores actuaciones de estos dos conjuntos estén todavía por llegar y que podamos aspirar a partidos más brillantes que este 0-0 entre Paraguay y Costa Rica en la primera jornada del Grupo A.

(Once titular de Costa Rica para enfrentarse a Paraguay)

Por: Jan Ibáñez (@jotaibnz)