negarme el cambio que se ha experimentado en una gran mayoría de planteamientos. Bajo mi
punto de vista, un cambio nunca va a ser unánimemente positivo o negativo, va a ser un cambio
y punto. El pionero de éste cambio es un tal Diego Pablo, muy a pesar de algún que otro
portugués.
Preocuparse más del rival es el cambio. Anular las virtudes del mismo es el cambio. Como dijo
en su día Puyol, "los cojones pueden aportar más que el talento". Y eso, también es el cambio.
A todo ello, no se une una sola consecuencia. La inteligencia juega un papel mucho más
importante, un fallo de concentración se castiga más gravemente y, sobretodo, los jugadores
talentosos se ven ciertamente perjudicados y, en muchas ocasiones, relevados por jugadores
más trabajadores. Es el caso de Isco y James en el Madrid, Pastore en el PSG o de Mario Götze
en el Bayern. El talento huérfano resulta insuficiente. Es más, muchas veces el talento eclipsa la
inteligencia, algo imprescindible en los jugadores de equipos grandes. Lo que no puede ser, o es
incompatible con la titularidad, es que Isco (siguiendo con los mismos ejemplos) salga para
remontar un partido y necesite cinco o más toques para hacer un pase que, previsiblemente,
podía hacer en uno o dos. O que Pastore salga como refresco para rematar un partido y se
dedique a hacer ruletas o florituras varias que puedan suponer una inminente pérdida de balón.
O, por último, que Götze salte al campo para aportar ofensivamente y deje un destello de lo que
puede hacer una vez cada 10 minutos. Los equipos rivales de equipos grandes como el Real
Madrid, PSG y Bayern están muy preparados (aunque no todos) para plantar cara a todo eso, lo
que forma parte, en gran medida, del cambio.
Por lo tanto, la exigencia en los grandes clubes es mayor a la que se podía encontrar años atrás.
A cada estrella (casos de Cristiano y Messi aparte) se le requiere ser un jugador más completo,
más allá de su principal virtud. Es por eso, además, que frecuentan mucho más los fracasos en
grandes equipos europeos de jugadores llamados a ser 'The next big thing' por el talento que
muestran en ligas menos preparadas o menos influenciadas por esta tendencia.
Es por eso, que, a mi parecer, Simeone no sólo ha sido capaz de formar el mejor bloque atlético
de la historia y de tener la fama, justificada, de ser el equipo más complicado de batir de todo el
mundo. También ha influenciado a gran parte de Europa y le ha dado vida a otro fútbol, criticado
bajo el punto de vista estético. Entrar en temas estéticos, sin embargo, es entrar en un mundo
demasiado relativo y abstracto, así que dejémoslo ya para otro día.
Por: Lluís Fullana (@lluisfullana)

No hay comentarios:
Publicar un comentario