Y ahora, hablemos ya de fútbol. El primer once de Albania en una fase final de la historia ha sido el formado por: Berisha; Agolli, Mavraj, Cana, Hysaj; Taulant Xhaka, Kukeli, Abrashi; Lengani, Roshi y Sadiku. Este ha sido el 4-3-3 elegido por Giovanni De Biasi.
El partido que ha empezado a las 15:00h (hora española), ha tenido un protagonista claro: Granit Xhaka se ha enfrentado hoy a su hermano Taulant, ha llevado el partido donde ha querido, iniciando y distribuyendo el juego. Una Albania que mereció más y una Suiza decepcionante.
Las cosas se han puesto muy mal para Albania, que ya de por sí es inferior a la selección suiza, cuando en el minuto 7, un saque de esquina botado por Shaqiri y rematado por Fabian Schär, acompañado por una pésima salida de Berisha, supuso el 1-0 para la selección de Vladimir Petkovic. Además, en el minuto 38, el capitán Lorik Cana veía la segunda amarilla y dejaba a su equipo con 10. El central del Nantes tocó el balón con la mano desde el suelo para evitar que Seferovic se plantara delante del portero, Velasco Carballo lo apreció y expulsó al jugador albanés. Antes de esta acción, Albania tuvo 10-15 minutos de buen juego combinativo y dispuso de una ocasión clara de gol, que erró el delantero Sadiku, al que Yann Sommer ganó el 'duelo'.
Las esperanzas de Albania seguían intactas en la segunda parte, es lo que pasa al no tener nada que perder. Los primeros 10 minutos del segundo acto fueron un intercambio de golpes constantes, Sadiku volvió a encontrar la espalda de Johan Djourou para volver a errar ante el portero del Gladbach. Haris Seferovic también se encontró, esta vez sí, con un Berisha enorme que rechazó su disparo en una clara ocasión de gol en el minuto 52. La segunda parte nos sirvió para darnos cuenta de que si Seferovic tuviera más gol, sería un gran delantero, pues ha demostrado siempre grandes movimientos y grandes desmarques, a la par que una cierta precariedad para definir. También en la segunda parte apareció la figura de Breel Embolo, que saltó al campo en el minuto 62 sustituyendo a Mehmedi, que no jugó un gran partido.
Carrusel de cambios, carrusel de ocasiones; partido roto. Podríamos titular la segunda parte como: "La maldición de Sadiku y Seferovic", qué manera de moverse, qué manera de desmarcarse, pero... qué manera de fallar. Ambos arietes tuvieron 3 o 4 claras para cada uno y ninguno de sus disparos encontró el interior de las mayas de las porterías de Sommer y Berisha respectivamente.
Al final, pese al partido roto y las ocasiones para las dos naciones, el resultado no se movió más y finalmente fue el cabezazo de Schär el que 'marcó la diferencia'. 1-0, sin sorpresas, con Suiza superior, pero con una Albania valiente y sin miedo escénico que no se rindió y siguió luchando pese a las adversidades, y que tendrá que mejorar algunas 'novatadas' que cometió por falta de experiencia en las grandes citas continentales.
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| (Taulant y Granit Xhaka, uno con Albania y otro con Suiza) |

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